Me quedé en un cuarto solo para mujeres de cuatro personas, estaba muy limpio y una ventana que le daba una buena ventilación. Las sábanas estaban limpias, al igual que los armarios. Además, contaba con un lavamanos en el cuarto lo que fue muy útil. El baño era compartido con el resto de la plata, pero en general lo mantienen limpio y lo limpian todos los días, pero a veces se quedaban desordenado. No utilice la lavandería, pero no se veía tan moderna. El resto de los ambientes se ven agradables y con bastante espacio. Un día pagué el desayuno y es bastante completo. El personal es amabale, pero hay algunos que no entienden del todo el inglés. En cuanto a la ubicación, son cuarenta minutos caminando hasta la catedral, pero en frente hay una parada de bus, por lo que es fácil llegar al centro.